La mañana estaba nublada, no había estado así hace tiempo. Los dias pasados habían sido soleados e insoportablemente calurosos. Lo disfrutaba, la brisa resfescante que sentí al abrir la ventana de la sala de estar de mi departamento me recordó a las mañanas melancólicas de otoño. Mientras dejaba hirviendo el agua para servirme el café, prendí el televisor para ver el tiempo, ya que probablemente lo estarían informando en algún matinal. Estaban hablando sobre algún chisme de la farándula. Esta vez estaban discutiendo si Madonna se había operado la nariz.
¿Quién no lo ha hecho hoy en día?
Justo cambió a la sección del clima.
-Los cielos de Santiago estarán parcialmente nublados con una temperatura mínima de 15ºC y una máxima de 21ºC-
Bién- pensé- al fin un día refrescante.
El agua ya estaba hervida.
Me serví el café y abrí la puerta principal para recoger el diario de hoy. Disfrute la mañana sentado en el sofá leyendo el diario y de vez en cuando mirando por la ventana del balcón, ansioso por salir a caminar.
Me duché, me puse ropa abrigada pero cómoda y salí del departamento.
El portero me abrío la puerta y al salir, pensé haberle escuchado decir algo, pero la puerta detrás mio ya estaba cerrada.
Caminaba por las calles que me llevaban a una calle más grande, pero decidí recorrer las calles más tranquilas, porque estaba cansado de los autos, los ruidos, en fin, la ciudad me tenía enfermo. Necesitaba distracción. Algo que me sacara de la rutina de esta ciudad.
Seguía caminando, a paso lento observando cada casa y sus respectivos jardines. Algunos más cuidados que otros. Se podía deducir fácilmente si la persona era más urbana o si tenía más contacto con la naturaleza, porque las diferencias eran grandes. Había una casa con dos perros Dobermann, que probablemente no fueron sacados a pasear nunca en su vida, porque las heces estaban por todos lados. Las plantas mal ubicadas estaban secas y parcialmente mojadas por los deshechos de los perros. Aparte de eso, lo único que se veía del patio era la tierra seca y café, que hacía que los perros se vieran más miserables aún. Una mezcla de pena y asco me invadió el alma por 1 segundo, pero luego decidí seguir mi camino.
>esto salio de la nada una noche a la 1 la mañana
me hizo sentir bien escribirlo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
me gustó. mucho. Aunque hay cosas, meramente de estilo, que cambiaría.
De todas formas, dee so se trata cambiar. aprovechar que el día esta distinto, para hacer algo distinto.
la monotonía sólo cambia con creatividad, my dear.
Publicar un comentario